miércoles, 18 de diciembre de 2013

Primera Parte: De regreso a Londres

Para mi cumpleaños Carlos me hizo uno de los regalos más geniales de toda mi vida, un viaje a Londres con entradas a Warner Bros Studio Tour donde se grabaron todas las películas de Harry Potter. Como gran fan que soy desde que tenía 11 años recién cumplidos, fue un día abrumador y emocionante, y unas cuantas lágrimas cayeron por mis mejillas sin poder evitarlo. Pronto realizaré una entrada con algunas de las miles de fotos que saqué allí. 

El resto de días que pasamos en Londres fueron geniales, la tormenta anunciada justo en la fecha en la que íbamos no nos afectó para nada excepto un par de días el transporte que se puso más complicado de lo normal. Conseguimos un piso muy bonito en pleno Dalston que compartíamos con una gatita muy graciosa llamada Pumpkin que nos hizo la estancia más acogedora. Era agradable llegar a nuestra casa de Londres cansadísimos y ver sus ojitos redondos expectantes a nuestros movimientos y con ganas de jugar. 

Por lo general no teníamos un rumbo fijo y nos dejábamos llevar por las calles mojadas de la ciudad, entrando en las miles de tiendas que incitan al consumo y visitando todos aquellos lugares que no habíamos visto en nuestra primera visita. Algo de lo que no nos privamos absolutamente nada fue con el tema de la comida, de nuestra primera visita nos llevamos algunos sitios que queríamos repetir como el restaurante Byron. El diseño de su imagen corporativa y el estilo de cada uno de sus restaurantes nos resulta demasiado atractivo. 
También como buenos fans de Jamie Oliver fuimos a dos de sus restaurantes para probar por fin toda esa comida deliciosa que veíamos en sus programa con ese toque rústico que tanto admiramos en la presentación de sus platos. Fuimos al Union Jacks y al Diner y me quedo con la ensalada de calabaza que probamos, jamás pensé que una calabaza pudiese ser tan deliciosa.INCREÍBLE!!

Por supuesto no podía faltar el desayuno inglés, y en busca de uno contundente y rico descubrimos el Breakfast Club que resultó ser una locura en cuanto a cantidades pero que nos hizo muy felices.

Descubrí también la calle Tottenham Court Road en la que podría pasar horas por la cantidades de papelerías y tiendas bonitas que hay, destacando Paperchase que no la conocía y me volví literalmente loca. Las papelerías son una de mi debilidades y en esta puedes encontrar  cualquier cosa que se te ocurra. Fue díficil controlarse.

Próximas entradas con más fotos muy pronto! Byeee byeee


Pumpkin
Breakfast Club



Con la adorable Cristo




Bodegón con algunas cosas después de nuestra visita a Paperchase
La entrada de nuestro hogar en Londres
Restaurante Byron